El pasado domingo , día 3 de febrero, figé la atención en un artículo publicado por Carlos Herrrras en su sección : “ Arenas movedizas “ en el dominical : XL Semanal (www.xlsemanal.com) . En el manifiesta su opinión acerca de la posición que adopta la universidad en los temas atingentes ala política : Los estudiantes transforman y manifiestan sus ideologías en forma de militantes idealistas -siempre de extrema izquierda- .

Este ejecicio ideológico y actual sufre un cotinuado boico por aquellos desenendidos de estos temas a ello hay que sumarle el pasotismo de la mayoría de los rectores.

La violencia es utilizada contra una forma democrática de pensar, de comportarse, de planear el futuro; las técnicas utilizadas por estos grupos de estúpidos son puramente mafiosas y filoteroristas , pero las consecuecias , en fin, no existen “.

Este artículo me ha hecho refexionar (a excasos dís de las elecciones ) acerca de la influencia y las consecuencias que la política tiena en la juventud. Todos aquellos que somos estudiantes “vayamos o no a la facultad “ somos concientes de esos equeños grupos que se realizan en torno a deterninadas ideologías; hasta aquí todo normal, si no fuese por el pequeño detalle “ del extremo o de la intransigencia que adopan los mismos “ utilizan los ideales partidistas, en muchos casos inculcados desde la cuna, en su afan de prgreso social sin diferenciar las barreras de una educación. Esto lleva a diferentes “ percances “ entre unos grupos y otros sin atender a diálogo alguno.

Cabe preguntarse : ¿ No se entiende la educación sin un pensamiento deterninado ?

Esta pregunta es comidilla de muchos comentarios entre la gente de a pie : ¿ Qué fines persigen nuetros hijos ? ¿ Por qué tanta radicalidad ? ¿No tienen cabida aquellos con ideales diferenciados de una multitud ?

Esta reflexión cabe ampliarla a todos los ideales juveniles y preguntarse si la juventud realmente es tan indiferente a los tema sociales como nos quieren hacer creer.